Trastornos Psicológicos

Que fácil es muchas veces poder explicar un dolor físico o un golpe físico y que difícil resulta explicar un dolor emocional o un problema mental.

Muchas veces nos podemos sentir mal emocionalmente pero no sabemos si esto es normal o no. Muchas veces nos preguntamos: "¿será por mi culpa?"; "¿quién me va a entender?";"¿ Seguro que esto no tiene solución?";"Tengo que aguantar esta situación y ya está" "Yo soy así"... Es en estos momentos cuando necesitamos acudir a un psicólogo, porque igual o más doloroso que un problema físico puede ser un problema psicológico.

En algunos momentos de nuestra vida podemos sentirnos que no somos dueños de nosotros mismos. Nos falta control sobre nuestra conducta, sobre nuestros pensamientos o sobre nuestros sentimientos.

La psicología es la ciencia que estudia los procesos mentales. Analiza científicamente la parte cognitiva, conductual y afectiva.

Por tanto, todos los trastornos afectivos pueden alterar la parte cognitiva o conductual, y así mismo la parte cognitiva o conductual puede afectar la parte afectiva.

La psicología como ciencia a partir de recopilar hechos sobre la conducta y la experiencia humana ha elaborado teorías y tratamientos sobre los trastornos emocionales o afectivos.

Utiliza el método científico, contrasta hipótesis con variables cuantificables y en contextos experimentales. A raíz de esto hoy existen tratamientos psicológicos que han demostrado ser efectivos para la mayoría de personas.

En este apartado puedes encontrar algunos de los trastornos más habituales en el ser humano y los síntomas que nos permiten diagnosticarlos para intentar tratarlos.


Diferentes tipos



El trastorno de ansiedad es muy amplio y tiene muchas vertientes. Entre los trastornos más comunes se encuentran, la fobia simple, fobia social, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de estrés post-traumático, ansiedad generalizada, ataques de pánico con o sin agorafobia, ansiedad por la enfermedad, ansiedad inducida por sustancias y estrés agudo.

En la mayoría de casos, un trastorno de ansiedad lo que nos indica es que hay algún problema en la vida del sujeto que está poniendo en marcha el mecanismo innato de huida.

A continuación detallamos los síntomas de algunos trastornos de ansiedad según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-IV TR.

ANSIEDAD GENERALIZADA:
  1. Ansiedad y preocupación excesivas.
  2. La persona le cuesta huir de la preocupación.
  3. Algunos de los síntomas son:
  4. Inquietud o impaciencia
  5. Fatigabilidad fácil
  6. Dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco
  7. Irritabilidad
  8. Tensión muscular
  9. Alteraciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o sensación al despertarse de sueño no reparador)

La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan malestar o deterioro social, laboral o de otras áreas de la vida del individuo.

Estas alteraciones no se deben a la ingesta de sustancias tóxicas.

ATAQUES DE PÁNICO:

El ataque de pánico es un malestar intenso, con por lo menos cuatro de los siguientes síntomas, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 min:

  1. Palpitaciones o elevación de la frecuencia cardíaca
  2. Sudoración
  3. Semblores
  4. Sensación de ahogo
  5. Sensación de atragantarse
  6. Opresión o malestar en el pecho
  7. Náuseas o molestias abdominales
  8. Inestabilidad, mareo o desmayo
  9. Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo)
  10. Miedo a perder el control o volverse loco
  11. Miedo a morir
  12. Sensación de entumecimiento u hormigueo
  13. Sensación de calor o de frío

ATAQUES DE PÁNICO CON AGORAFOBIA:

Aparición de ansiedad al encontrarse en lugares o situaciones donde se tiene la sensación que es dificil escapar en el caso que aparezca una crisis de ansiedad inesperada. Los temores agorafóbicos suelen estar relacionados con un conjunto de situaciones características, entre las que se incluyen estar solo fuera de casa; mezclarse con la gente o hacer cola;estar en un centro comercial, pasar por un puente, o viajar en autobús, tren o automóvil.

Estas situaciones se evitan por temor a que aparezca una crisis de angustia o síntomas similares a la angustia, o se hace indispensable la presencia de un conocido para soportarlas.

Es necesario para no hacer un diagnóstico erróneo, hacer una distinción entre tristeza y estado depresivo. Todos en algún momento podemos estar tristes por circunstancias que pasan en nuestras vidas, por problemas personales, amorosos, laborales, de pérdida...

Entender la tristeza como una emoción normal en el ser humano nos ayuda a diferenciar de un estado patológico, donde podemos llegar si seguimos alimentando la tristeza.

Entendiendo los trastornos psicológicos desde una perspectiva bio-psico-social, en algunos casos la depresión puede venir dada por una alteración del funcionamiento cerebral. En estos casos hablamos de depresión endógena, la produce nuestro organismo sin haber causa externa que la provoque.

En estos casos, es imprescindible recurrir a los psicofármacos. Pero en la mayoría de situaciones los estados de ánimo depresivos viene provocados por factores psicosociales, es decir, por nuestras circunstancias, por lo que nos pasa y por cómo lo interpretamos.

Según el Manual de Diagnósitco, DSM-IV los síntomas de depresión son los siguientes:

Presencia de cinco o más de los siguientes síntomas:

1. Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día.
2. Disminución del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día.
3. Pérdida o aumento de peso o de apetito.
4. Insomnio o hipersomnia casi cada día
5. Agitación o enlentecimiento del movimiento.
6. Fatiga o pérdida de energía casi cada día
7. Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados.
8. Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una atribución subjetiva o una observación ajena)
9. Pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.

Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) o una enfermedad médica (p. ej., hipotiroidismo).

Los síntomas no se explican mejor por la presencia de un duelo (p. ej., después de la pérdida de un ser querido), los síntomas persisten durante más de 2 meses o se caracterizan por una acusada incapacidad funcional, preocupaciones mórbidas de inutilidad, ideación suicida, síntomas psicótícos o enlentecimiento psicomotor.

La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos. Esta valoración está influenciada por las experiencias que hemos tenido a lo largo de nuestra vida y también cómo hemos sido valorados y queridos.

La autoestima es esencial para la supervivencia psicológica. Uno de los principales factores que diferencian al ser humano de los demás animales es la consciencia de si mismo. Tenemos la capacidad de saber quienes somos y si nos gusta ser así. El problema viene cuando no nos juzgamos bien, o cuando somos excesivamente críticos con nosotros mismos.

Las personas con una autoestima baja tienden a tener una visión distorsionada de lo que son realmente, al mismo tiempo mantienen unas exigencias muy perfeccionistas sobre lo que deben ser o lo que deben lograr.

Uno de los pilares importantes que tenemos que tener los seres humanos es la autoconciencia. Tenemos que conocernos, saber como nos valoramos en todas las vertientes de nuestra vida y cómo nos sentimos ante determinadas situaciones.

Tener una baja autoestima nos puede llevar a tener una conducta inapropiada. Con una baja autoestima podemos tener una conducta pasiva o agresiva.

Mediante la terapia enseñamos la manera de actuar de forma asertiva, es decir, tenemos que poder defender nuestros derechos y deseos siempre teniendo en cuenta no perjudicar de manera consciente a nadie.

La respuesta asertiva se considera como una habilidad de comunicación interpersonal y social, es una capacidad para transmitir opiniones, posturas, creencias y sentimientos de cada uno sin agredir ni ser agredido.

Si para el individuo las opiniones y deseos de los demás prevalecen sobre los propios, la consecuencia es la sumisión que impide que avance el grado de confianza de una relación al no darse a conocer y convirtiéndose así en un absoluto desconocido.

Por otro lado, si para defender nuestras opiniones y deseos no tenemos en cuenta a los demás y tendemos a imponer nuestros valores mediante conductas verbales y no verbales inapropiadas estamos teniendo una conducta agresiva, que no tiene en cuenta los derechos de los demás. Probablemente a corto plazo se consigue lo que se quiere porque las personas con las que se interrelacionan pueden acceder por miedo o sumisión, pero a la larga tiene consecuencias negativas y aislamiento social.

Entre las respuestas asertivas que guardan relación con los derechos asertivos y que muchas veces se carecen y hay que aprender se encuentran:

  1. Rechazar una petición y aprender a decir NO sin sentirse mal.
  2. Hacer una petición o solicitar ayuda.
  3. Solicitar un cambio de conducta que resulta molesta.
  4. Mostrar desacuerdo.
  5. Hacer o recibir una crítica.
  6. Formular un elogio.
  7. Hacer y recibir cumplidos.


No podemos agradar a todo el mundo en todo momento ni lo tenemos que intentar. Es importante conseguir expresar los pensamientos, sentimientos y creencias de modo directo, honesto y apropiado sin violar los derechos de los demás y sin permitir que nadie viole nuestros derechos.

La conducta sexual humana en muchas ocasiones se altera como consecuencia de problemas afectivos o emocionales. Tener problemas de pareja, problemas laborales, problemas de autoestima entre otros puede alterar la conducta sexual y en muchos casos desaparecer el deseo.

Por tanto, en muchas ocasiones un problema sexual es un síntoma de otro trastorno o problema.

En el ciclo de la respuesta sexual humana se dan cuatro fases: Fase de excitación: Se desarrolla a partir de una estimulación física o psíquica. El factor estimulante es muy importante para se produzca un incremento de la tensión sexual durante el ciclo.

Fase de meseta: La tensión sexual se intensifica y llega al máximo, después de lo cual aparece el orgasmo.

Si el estímulo o la canalización son inadecuados o si el estímulo es interrumpido el individuo no llega a orgamos y se pasa de una fase de excitación a una fase de resoución sin orgasmo.

Fase de orgasmo: Se limita a escasos segundos durante los cuales la vasocongestión y la miotonía desarrolladas por el estímulo sexual son liberadas. Representa el máximo de tensión sexual. Hay grandes variaciones en la duración del orgasmo femenino, mientras que en el hombre tiende a seguir modelos estándares de reacción eyaculatoria con pocas variaciones individuales.

Fase de resolución: Es el período de pérdida de tensión, es un período de inexcitabilidad. La mujer tiene una respuesta pontencial que le permite volver al estado de orgasmo si se reaplica un estímulo efectivo, pero en el hombre esta fase incluye un período refractario. La reestimulación efectiva a altos niveles de tensión sexual sólo es posible después de terminar este período refractario.

Pueden aparecer trastornos sexuales tanto en la fase de excitación como en la fase de orgasmo. Entre los trastornos más habituales nos encontramos con los siguientes:

DESEO SEXUAL INHIBIDO: Ausencia de deseo sexual. Esta disfunción es más habitual en la mujer, pero también se dan en el hombre. Las causas pueden ser psicológicas o físicas.

DISFUNCIÓN ERÉCTIL: Incapacidad para alcanzar una erección suficiente como para poder tener una relación sexual.

INHIBICIÓN DE LA EXCITACIÓN SEXUAL: Se produce cuando no hay lubricación vaginal ni dilatación. Muchas veces es por causa psicológica, pero también es habitual el problema hormonal.

ANORGASMIA: Incapacidad para alcanzar un orgasmo.

EYACULACIÓN PRECOZ: El hombre no tiene control sobre la eyaculación y lo hace antes de la penetración o inmediatamente después.

VAGINISMO: Se produce un espasmo muscular del tercio externo de la vagina que la cierra e impide la penetración. Suele ser una fóbia a la penetración.

Afortunadamente hay muchos mitos sexuales que se están desmontando, pero por increíble que parezca aún hay en la conciencia colectiva mitos que siguen haciendo tener creencias erróneas a muchas personas. Algunos de estos mitos son los siguientes:

  1. El hombre siempre quiere y está preparado para el sexo.
  2. El sexo es sinónimo de coito, cualquier otra cosa no cuenta.
  3. El sexo tiene que ser natural y espontáneio: pensar o hablar acerca de él lo estropea.
  4. Todo contacto físico debe acabar en coito.
  5. El sexo sólo es realmente bueno si los dos llegan al orgasmo a la vez.
  6. Si dos personas se aman deben saber cómo disfrutar del sexo juntas.
  7. La masturbación es sucia y dañina.
  8. Cuando un hombre pierde la erección es porque no encuentra atractiva a su pareja.
  9. No se puede tener fantasías durante el coito.
  10. En una relación sexual cada uno conoce instintivamente lo que le gusta al otro.
PROBLEMAS DE PAREJA

Sabemos que la convivencia no es fácil, y que en la pareja muchas veces surgen problemas, que si no se solucionan pueden ocasionar rencor, ansiedad, depresión y muchas veces la ruptura de la pareja. Desde el punto de vista psicológico podemos ayudar a enfocar estos problemas y a buscar soluciones eficientes para restablecer una buena relación, si es posible.

PROBLEMAS CON LA FAMILIA DE ORIGEN

No por obtener la mayoría de edad, la emancipación familiar o independencia se acaban muchas veces los problemas con la familia. Estos problemas familiares suelen causar mucho malestar emocional. Hay que verlos muchas veces en perspectiva y enfocarlos adecuadamente para solucionarlos o aceptarlos.

PROBLEMAS CON LA FAMILIA POLÍTICA

Cuando nos casamos o establecemos una relación de pareja, lo hacemos con todo lo que nuestra pareja representa. Por ello, a veces podemos encontrar familias posesivas, intrusivas o simplemente con otros valores que hace que se haga difícil soportar y tolerar ciertas situaciones.

El término Asesoramiento a padres surge de la traducción del término "Counseling" y "Training" y está específicamente ligado al ámbito de la psicología infantil y adolescente.

La formación de padres consiste en enseñar y asesorar a los padres nuevas habilidades y maneras de relacionarse con sus hijos y aplicar estas conductas en casa.

Los padres son el modelo fundamental de aprendizaje en la vida del niño.

Hoy día son muchos problemas a los que se tienen que afrontar los padres. ¿Quién dijo que es fácil educar?

A través de los padres se puede influir en la conducta de los hijos. Es muy importante saber entender los comportamientos de los hijos. Muchas veces una rabieta, una conducta indisciplinada, un continuo enfado son síntomas de algún problema que el niño no sabe expresar. Si no sabemos entender este comportamiento, a lo mejor estamos castigando y empeorando el problema.

Algunos trastornos y problemas más frecuentes son niños y adolescentes son:

  1. Dificultades y perturbación del sueño.
  2. Trastornos alimenticios.
  3. Trastorno de conducta.
  4. Padres con niños diagnosticados de TDAH.
  5. Problemas de relación en la adolescencia.
  6. Problemas académicos.


Estamos en una sociedad donde a los padres se les exige ser buenos trabajadores, llevar bien la casa y sobre todo que los hijos sean buenos estudiantes y se comporten correctamente.

Estas exigencias sociales a veces no las cumplen los hijos y esto muchas veces crea insatisfacción y sensación de fracaso en los padres.

A través del asesoramiento a padres se dan pautas para intentar modificar el comportamiento con los hijos. Se enseñan técnicas de refuerzo y castigo y sobre todo de comunicación con los hijos.

Educar requiere tiempo y dedicación.

La adolescencia es una etapa problemática donde la relación padres e hijos se puede ver alterada y donde si no se reconduce puede conllevar problemas en la edad adulta.

La adolescencia es una etapa de desarrollo biológico, psicológico, sexual y social, con todo lo que esto conlleva. El/la primer/a desconcertado/a con todos estos cambios es el/la adolescente. Desde el punto de vista psicológico, esta etapa es importante porque el adolescente debe desmarcarse de la familia y empezar a funcionar según sus principios y deseos. Es por ello que muchas veces el adolescente es rebelde con las normas e ideologías de la familia. Es importante para su desarrollo, debe buscar su propia identidad.

El estrés es un conjunto de reacciones fisiológicas y psicológicas que experimenta el individuo cuando se le somete a fuertes demandas que percibe como amenazantes, y no se ve capaz de poder resolverlas.

Por tanto, el estrés laboral lo experimentamos cuando en situaciones laborales nos vemos incapaces de poder resolver de manera tranquila y relajada la jornada laboral. Se suele sentir angustia antes, durante y después del trabajo.

Muchas veces el trabajador va acumulando tensión, hasta que llega un momento en el que siente que su cuerpo no controla la situación. A veces no es consciente del porqué de sus reacciones y empieza a preocuparse por si está enfermo...

Como en todas las reacciones de ansiedad y estrés, lo importante no es lo que en realidad existe, sino como lo percibe nuestro cerebro.

No todos los trabajadores expuestos a las mismas situaciones desencadenarán un problema de estrés. Hay muchas variables que influyen, entre ellas la personalidad, la necesidad económica que el trabajador tiene, las dinámicas en el trabajo...Es fundamental también de base y el aprendizaje de gestionar correctamente las emociones.

Síntomas fisiológicos del Estrés Laboral:
  1. Aumento de la tasa cardíaca.
  2. Tensión muscular.
  3. Dificultad para respirar.
  4. Insomnio.
  5. Temblores.

Síntomas psicológicos:
  1. Preocupación excesiva.
  2. Bloqueos mentales.
  3. Pérdida de memoria
  4. Sensación de confusión.
  5. Dificultad para tomar decisiones.

El estrés laboral es una causa muy frecuente de bajas laborales en los últimos tiempos, lo que supone, además del malestar del trabajador, el prejuicio económico para las empresas y estados.

La situación económica mundial de los últimos años hace que toda esta problemática sea mucho más habitual, porque cada vez más personas se sienten con pánico a perder su puesto de trabajo.

Existe más vulnerabilidad a sufrir de estrés laboral cuanto menos recursos emocionales tiene el trabajador. Es un buen antídoto contra el estrés aprender a resolver problemas y a gestionar las emociones de manera correcta.

Con un tratamiento y asesoramiento psicológico adecuado, ayudamos a enfocar la situación y a adquirir recursos cognitivos y conductuales para superar este problema.